Cómo lograr el mejor Tono con la Armónica

 

En este artículo veremos los principales aspectos a tener en cuenta para obtener el mejor tono acústico de la armónica, especialmente si estamos tocando bloqueando con los labios (más adelante subiré el artículo sobre los diferentes tipos de embocadura para tocar que principalmente son dos: bloqueo de labios y bloqueo de lengua).

El objetivo es, siguiendo los pasos que describo en este artículo, lograr una mejor resonancia* sobre todo al interior de nuestro cuerpo para poder conseguir un sonido que se equipare al que se logra tocando con la embocadura de bloqueo de lengua y entonces cuando en un futuro estemos tocando embocadura “mixta” (alternando entre bloqueo de labios y bloqueo de lengua) no hayan diferencias en el sonido y podamos utilizar lo mejor de cada uno según lo que estemos tocando. (* resonancia es un reforzar de los ecos de la onda del sonido para que algunas frecuencias obtengan una amplificación notable).

Es así que hoy en día hay muchos armonicistas profesionales que cuando tocan notas simples (de una a la vez) bloqueando con los labios logran un tono profundo con muy buenos graves que si uno no lo sabe pensaría que está utilizando la embocadura de bloqueo de lengua.

Método para lograr el mejor tono en la armónica.

La clave para conseguir ese tono profesional al bloquear con los labios, consiste en:

1.- Colocar la armónica bien dentro de la boca (sin perder el bloqueo de las celdas de los costados de la que queremos tocar) y al mismo tiempo dejar bien relajados los labios como mostramos en la foto. Es un tipo de embocadura relajada y bien abierta.

embocadura de bloqueo de labios

embocadura de bloqueo de labios

Esta sería la posición correcta de la armónica dentro de la boca visto de perfil. Como vemos es necesario darle a la armónica una inclinación del lado posterior hacia la nariz, formando un ángulo de casi 45 grados respecto al labio inferior que utilizamos para sellar las celdillas de los costados y en el que se apoya la armónica. El labio superior se recuesta sobre la cubierta protectora superior. La boca está bien abierta y los labios relajados (no tensos), de forma de que la corriente de aire inhalada o exhalada, fluya libremente (sin restricciones) a través de la boca, e impidiendo el “cuello de botella” típico en esa zona (cuando se hace un orificio pequeño de entrada y salida del aire).

2.- Sujetar la armónica con la mano izquierda dejando espacio suficiente en las cubiertas metálicas. Mientras sujetamos la armónica, debe estar en posición inclinada como mencionábamos antes y los dedos índice y pulgar que la sostienen deben estar lo más atrás posible como vemos en la foto, es decir, bien en la parte posterior de la armónica contra las rampas o crestas de ésta, que varían en su inclinación y altura dependiendo de la marca y modelo.

sujeción de la armónica con la mano izquierda

sujeción de la armónica con la mano izquierda

Vemos la posición correcta de la mano que sujeta la armónica al tocar acústicamente, con las cubiertas metálicas libres al dejar los dedos bien atrás, con el espacio necesario para luego colocar la armónica bien dentro la boca y generar un buen tono.

En general, es más fácil esta posición en las armónicas que tienen las rampas más pronunciadas y altas, donde es más cómodo apoyar los dedos índice y pulgar que sostienen la armónica y además impiden su deslizamiento.

Además cuanto más atrás coloquemos los dedos que sujetan a la armónica, más grande quedará la cámara de aire formada por las manos detrás de la armónica, lo que en definitiva mejora la resonancia general del sonido al interior de las manos y con ello se enriquece nuestro tono acústico.

3.- Respirar utilizando el diafragma en vez del tórax. Cuando respiramos moviendo el músculo del diafragma (respiración inferior), notamos que este se expande cuando inhalamos el aire y por el contrario se contrae cuando exhalamos el aire. Si sentimos la respiración en el tórax (pecho) y no en el estómago, no estamos respirando apropiadamente. Una forma de notar esto último es cuando inhalamos el aire y vemos en un espejo que al mismo tiempo de la inhalación levantamos los hombros y se agranda el pecho, es porque simplemente estamos llenando de aire los pulmones. Es importante la respiración desde y hacia el diafragma porque el sonido recorre un trayecto mayor, mejorando la resonancia y con ello el tono y además porque nos permite una mayor resistencia y control sobre el flujo de aire (podemos mantener el aire por tiempo más prolongado). Debemos pensar en un flujo de aire inhalado y exhalado en lugar de simplemente soplar y aspirar en la armónica.

Podremos lograr un mejor tono, más potente y con más graves cuanto menos restricciones y fugas permitamos en toda la extensión de la columna de aire utilizado (desde la cavidad bucal al diafragma y viceversa). Para alcanzar ese tono importante y alcanzar esa extensa y controlable columna de aire, tendremos que aprender a usar el diafragma con eficiencia. Más adelante trabajaremos con ejercicios para poder acostumbrarnos a este tipo de respiración. La respiración involucra la participación coordinada de varios grupos de músculos así como la utilización de distintas áreas de resonancia dentro de nuestro cuerpo (boca, garganta, estómago, etc.) y no dentro de la armónica. El aire debe pasar por toda esa región libremente y con la mayor abertura posible (tenemos que ampliar los espacios internos).

Es muy importante practicar la respiración diafragmática, dado que muchos armonicistas no son conscientes de ella y les cuesta diferenciarla de la respiración superior o torácica, pero a medida que tenemos mayor control sobre el diafragma, se volverá algo muy natural (sin siquiera pensarlo).

4.- Lograr un espacio bien amplio en la cavidad bucal. El interior de la boca debe estar bien abierto y por lo tanto hay que evitar contraer las caras internas de las mejillas y sobre todo mantener la lengua contra el piso de la boca, ya que si está levantada cierra la cámara de resonancia en la cavidad bucal dando por resultado un sonido fino, falto de graves, sin tono. La lengua debería hasta presionar un poco el piso de la boca, con lo cual automáticamente la mandíbula que acompaña dicho movimiento, recordando que la idea es llegar al mayor tamaño posible de resonancia interna, condición que se hace obligatoria sobre todo para el caso de las notas aspiradas del registro grave (especialmente de las celdillas 1 y 2), teniendo en cuenta que del punto de vista de la física del sonido, cuanto más graves sean las notas requieren de mayor espacio para lograr la adecuada resonancia.

Lo próximo que debemos hacer es bajar la mandíbula, aunque en realidad como dijimos antes debería segiur el movimiento que hacemos con la lengua cuando la empujamos un poco hacia abajo contra el piso de la boca. Lo otro importante que resta es abrir bien la garganta, como si estuviéramos imitando un bostezo. Es una forma de extender la cámara interna de resonancia y de no estrechar el pasaje de aire en la garganta (evitando un “cuello de botella”). Vemos entonces que podemos contribuir a generar un buen tono y profundo al ampliar el espacio interior de la boca, dejando la lengua en reposo y bien contra la base de la boca, bajando el maxilar inferior y a la vez agrandando la garganta.

En definitiva, debemos transformar nuestro cuerpo en una especie de gran caja acústica o gran cámara de resonancia del sonido y tratar de estar atentos al sonido que producimos con la armónica. Es necesario practicar, tocar, ejecutar la armónica con mayor conciencia y buscar un ambiente tranquilo que  nos permita corroborar por ejemplo si mientras tocamos estamos o no restringiendo nuestra respiración o interferimos de alguna manera en la producción del buen tono.

Ante todo, debemos estar conscientes de que al momento de tocar la armónica, necesitamos realizar sincronizadamente varias actividades, pues tendremos que desarrollar un cierto grado de contracción muscular para crear la embocadura correcta, lograr un buen sellado con la armónica, sostener adecuadamente la armónica, poder verificar en todo momento la producción de la notas o acordes en su mejor timbre y claridad posible, controlar la columna de aire inhalado y exhalado (respiración).

En definitiva, si combinamos todas las técnicas vistas (haciéndolas siempre en forma coordinada) y practicando los ejercicios que les daré más adelante podremos desarrollar el mejor tono acústico de nuestra armónica, preparándonos para la etapa posterior cuando vayamos a practicar las técnicas de sonido de armónica amplificada. Recordemos que el diafragma, será la base de la pirámide para lograr nuestro principal objetivo de mejora del tono acústico. Una vez que lo localizamos y sentimos, será siempre el lugar de inicio y destino de nuestra columna de aire.

En resumen, los 5 aspectos fundamentales a tener en cuenta para un buen tono son:

Al sujetar la armónica, dejar lo más descubiertas que podamos las cubiertas protectoras para poder:

colocar la armónica bien dentro de la boca, cuidando de no perder el bloqueo necesario para tocar notas limpias.

Pensar en inhalar / exhalar  una corriente de aire y no en aspirar / soplar, usando el diafragma para respirar.

Bajar la lengua dejándola bien contra el piso de la boca, permitiendo el libre pasaje del flujo de aire.

Bajar el maxilar y a la vez imitar un bostezo interno para aumentar el espacio interno de la cavidad bucal y agrandar la abertura de la garganta.

Además de estos consejos básicos, vamos a ir viendo que también forma parte de un buen tono la forma de interpretación mientras tocamos la armónica: la expresión que le damos a las notas utilizando los matices (distintos volúmenes), articulaciones, así como haciendo buen uso de las diferentes técnicas en los momentos adecuados: tipos de vibratos, efectos acústicos con la mano (trémolo y “wah wah”), bendings, entre otras, haciéndo dichas técnicas tanto separadas como combinadas y todo creado en el momento por el ejecutante.

Por último les muestro una improvisación corta que grabé con armónica en Bb (Si bemol) en donde se puede comprobar que no existe pérdida alguna en el tono acústico a pesar de tocar intercalando las embocaduras de bloqueo de lengua y bloqueo de labios (embocadura mixta). También podemos comprobar lo último que decíamos de cómo algunas técnicas bien ejecutadas (como en este caso el vibrato de garganta en la celda 1 aspirada a los 4 segundos y la siguiente combinación de bending en las celdas 3 y 4 con vibrato y trémolo de diafragma)  mejoran de gran forma nuestro tono acústico, dándonos en definitiva ese tono “profesional” tan buscado, alcanzando la máxima expresión musical de nuestro instrumento.

[audio:improvisacion-armonica-Bb.mp3]

 

7 comments… add one
  • saul ramos

    Hola amigo la vdd que tocas muy bn ;) , me gustaría ver si no puedes darme algunos consejos sobre los bends de las celdas 2 y 3 aspirados las vdd se me dificulta bastante , no se si puedas ayudarme , gracias :)

  • Baaaaaaaaaah! Que buena improvisación!
    Escuchando eso me dió muchas más ganas de prácticar para algún día llegar a dominar todas las técnicas que tiene este bellisimo instrumento.
    Desde acá de Ecuador te agradezco por hacer esta excelente página.

    • Muchas gracias Michael, y como bien dicen “la práctica hace al maestro”.. Depende de la pasión, el gusto y voluntad que le pongas y estarás tocando de la misma manera que yo!.. saludos!

  • ISMAEL

    Bruno, me encanta tu forma de enseñar.Tengo una pregunta poseo una M. hohner “pRECIOSA” de 32 celdas y cuando toco me es muy dificil tocar las notas limpias como tú.Dime si seria mejor comprarme una armonica de 10celdas en do como dices que es mejor para empezar?o sigo con esta.

  • Tomas

    Hola Bruno
    tengo un problema con los audios de tú pagina. Leo tus leccines en un teléfono móvil y no tengo la posibilidad de instalar Adobe flash me podrías decir sí los puedo encontrar en algún otro formato? Gracias por estar al pie del cañón

    • Hola Tomás, lamentablemente en algunos teléfonos no pueden reproducirse ya que no los tengo en otro formato, saludos!

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